Terapia Infantojuvenil
La infancia y la adolescencia son etapas de grandes descubrimientos, cambios y aprendizajes. A veces, pueden surgir dificultades emocionales, conductuales o relacionales que afectan al bienestar de niños, niñas y adolescentes, así como a su entorno familiar y escolar. La terapia infantojuvenil es un espacio seguro donde poder expresar lo que sienten, comprender lo que les ocurre y desarrollar herramientas para afrontar los retos de su día a día.
En Iria Garrido Psicología, ofrezco acompañamiento terapéutico adaptado a cada etapa del desarrollo, desde una mirada integradora y respetuosa con el mundo interno de cada niño o adolescente. En el proceso, también colaboro con las personas adultas de referencia, ofreciendo orientación cuando es necesario, para crear un entorno que favorezca su bienestar emocional.
¿A quién va dirigida la Terapia Infantojuvenil?
Niños, niñas y adolescentes con malestar emocional: ansiedad, tristeza, miedos, enfado o inseguridad.
Dificultades de conducta: impulsividad, agresividad o baja tolerancia a la frustración.
Problemas de relación con iguales o en el entorno familiar y escolar.
Dificultades en la comunicación, el lenguaje o la expresión emocional.
Problemas escolares: bajo rendimiento, rechazo al colegio o dificultades de aprendizaje.
Acompañamiento en momentos de cambio: duelos, separaciones, mudanzas o crisis familiares.
Malestar corporal o conductas regresivas.
Situaciones de acoso escolar o exclusión social.
¿Qué trabajamos en la Terapia Infantojuvenil?
Regulación emocional y expresión de sentimientos.
Autoestima, seguridad y desarrollo de recursos personales.
Habilidades sociales, comunicación y resolución de conflictos.
Manejo de la impulsividad, la frustración y conductas desafiantes.
Acompañamiento en momentos de cambio, duelo o experiencias difíciles.
Apoyo ante dificultades escolares, de aprendizaje o adaptación.
Procesamiento emocional del rechazo, el acoso o situaciones traumáticas.
Construcción de vínculos seguros y mejora de la expresión emocional.
Orientación puntual a personas adultas de referencia para reforzar el proceso terapéutico.
Un espacio para crecer con seguridad y confianza
Cada niño, niña o adolescente merece ser acompañado desde el respeto, la escucha y la sensibilidad a sus necesidades emocionales. En terapia, les ofrezco un entorno cálido donde puedan ser ellos mismos, explorar lo que sienten y fortalecer sus capacidades. No se trata solo de reducir síntomas, sino de favorecer un desarrollo más consciente, equilibrado y positivo.
Si sientes que tu hijo o hija necesita apoyo, estaré encantada de acompañaros. Puedes reservar una sesión para comenzar este camino hacia su bienestar emocional y un desarrollo más pleno.
